Diferencia entre adopciones y acogimientos

Adoptar y acoger son dos realidades humanas y figuras jurídicas muy diferentes. En este artículo vamos a señalar las principales diferencias entre ambos ejercicios.


La adopción es el proceso mediante el cual una persona adulta o una pareja, aceptan un menor como hijo propio. Esta decisión es irreversible por lo que supone un compromiso de por vida. Mediante este acto tanto los adoptantes como el adoptado crean relaciones paterno-filiales de la misma forma que sucedería con los hijos biológicos.


Por otro lado, el acogimiento familiar, consiste en ofrecer cuidados a un niño o niña durante un tiempo determinado. Una vez pasada la etapa de acogimiento el menor volverá con su familia. Además, el contacto con la familia se mantiene en todo momento mediante visitas periódicas. 


La decisión de optar por un modelo u otro es muy personal e intervienen consideraciones de todo tipo, desde biológicas, hasta económicas y morales. En ambos casos se está cumpliendo con una función social digna de aplauso. Y ambas situaciones tienen sus ventajas y desventajas. Lo importante es que en ambos casos se ofrecen cuidados a un niño o niña que en un momento de su vida necesitan una familia y no pueden disfrutarla por diferentes motivos.